No cabe duda que la pandemia del covid-19 ha cambiado nuestras vidas,  afectándolas y modificando nuestro habitual comportamiento. El Turismo que ha sido siempre un escape de la rutina, ha sufrido tanto para viajeros, como prestadores de servicios uno de los más grandes golpes como industria, que no solo  genera importantes divisas, sino también que emplea a millones de personas en el mundo. Sin embargo, dentro de esta “nueva realidad”, algunos destinos han logrado mantener cierta presencia, dentro de los protocolos sanitarios sugeridos, atendiendo a los pocos turistas que deciden asumir su propio riesgo.

Ese es el caso de Machu Picchu, en Cusco, Perú, impresionante ciudadela de la cultura inca, considerada una de las siete Maravillas del Mundo, Patrimonio Mundial por la UNESCO y uno de los atractivos turístico más  visitados por los viajeros internacionales.

¿Se puede visitar Machu Picchu en plena pandemia?

Freddy y Carol Aldana, ciudadanos peruanos americanos, decidieron hace una semana viajar al Cusco, después de estar unos pocos días en Lima. El objetivo, sin duda, era visitar la ciudadela inca, al cual regresaban después de muchos años. “Aunque sabemos que siempre es un riesgo latente, la necesidad de respirar otros aires y la oportunidad de ver nuevamente esa maravilla que es Machu Picchu, optamos por viajar a la ciudad imperial en LATAM.  El vuelo no estaba lleno, pero notamos que ya no existe la separación de pasajeros de un asiento vacío por linea; aunque claro todos teníamos la mascarilla puesta, además de la mica protectora”, dice Carol.

Llegando el vuelo al Cusco, nuestros viajeros no vieron las acostumbradas aglomeraciones de gente esperando a sus familiares o taxistas peleándose por los pasajeros. “Creo que los pocos turistas que llegan, aunque representan una oportunidad para los prestadores de servicios, ha servido también para una mejor organización y orden”, señala Freddy, quien nos refieres que el recorrido desde el aeropuerto hasta al centro del Cusco, donde quedaba el hotel elegido, fue un panorama bastante desolador, muchos negocios cerrados, muy poca gente en las calles y casi ningún turista por la Plaza de Armas, lugar tradicional de encuentro de los viajeros de todo el mundo.

Al siguiente día, después de aclimatarse visitando la ciudad y alrededores, Freddy y Carol, emprendieron viaje a Machu Picchu, desde Ollantaytambo, lugar desde donde sale el tren hasta la estación de Aguas Calientes. “Vinieron a buscarnos al hotel, luego de un corto recorrido de una hora más o menos, llegamos a la estación desde donde tomamos el tren, compuesto solo de un vagón, muy pocos extranjeros, la mayoría nacionales, y luego de un par de horas ya estábamos en Aguas Calientes, donde nos esperaba el transporte hacia la ciudadela”, refiere Carol. Ambos enfatizan lo riguroso del control con los protocolos sanitarios y de distancia, lo que les dio una sensación de seguridad.

Desde la estación de Aguas Calientes, que es el punto de partida, y donde antes era un hervidero de turistas y personas, con sus bares y restaurantes y hoteles por doquier, hoy está casi todo cerrado, solo se observan pequeños grupos, esperando el bus que los lleva por una sinuosa carretera, adornado por una exhuberante vegetación hacia la entrada a Machu Picchu, recuerdan.

“Solo vislumbrar la entrada a la ciudadela, se nos ensanchan los corazones, dice Freddy, para luego maravillarnos paso a paso por los mismos rincones donde hace miles de años el Inca y su corte, se paseaban. Un regalo para la vista y el espíritu que aprovechamos al máximo”.

Todo el recorrido, que dura un poco más de dos horas, se puede hacer con un guía, quienes muy profesionalmente abundan en información puntual, acerca de la gran cultura inca y este monumento histórico que ha perdurado en el tiempo. Existe una muy buena señalización y la ciudadela se mantiene muy cuidada. En tiempos de alta demanda la ciudadela recibía de 7 a 8 mil visitantes diarios, hoy solo unos 300 o 400 turistas, la mayoría nacionales.

Freddy, quien es un exitoso empresario, radicado en Florida, recuerda que hace cuatro décadas, cuando visitó por primera vez Machu Picchu en un viaje de promoción con sus compañeros del colegio, era todo distinto. “Aguas Calientes eran unas cuantas casas, y se llama así porque existen unas piscinas de aguas termales, donde fuímos a bañarnos. En la Antigua estación de Santa Ana, muy cerca, quedaba un albergue juvenil, donde pernoctamos, para subir caminando, al día siguiente a la ciudadela, que recorrimos palmo a palmo, casi todo el día. Toda una Aventura!”.

“En realidad, creo, que no hay mejor oportunidad de visitar Cusco y Machu Picchu en este momento. No hay mucha gente, los precios han bajado, tanto en servicios como en productos, yo diría que hasta en un 50 por ciento. Y por cierto, es mejor comprar todo el tour por una agencia de viajes, donde no tienes que preocuparte por la movilidad, ni hacer filas para comprar los tickets del tren o la entrada a la ciudadela, etc. , ya que todo está incluído”, manifiesta finalmente.

Aún cuando el futuro inmediato para hacer turismo es incierto, el escaparse de las tensiones y el estrés por este nuevo escenario propiciado por el covid-19, parece convertirse en una necesidad que puede estar a la vuelta de la esquina, volviendo al turismo rural, de caminatas y verdes senderos, cerca de nuestro entorno donde vivimos; pero si tienes los medios y la fortuna de ir más allá, Machu Picchu nos está esperando.

Claves para el visitante

Actualmente el Santuario Histórico de Machu Picchu, está abierto a los turistas, ya sean nacionales o internacionales. La página web de Boletos Machu Picchu, donde se pueden comprar los tickets de entrada, ofrece esta importante y valiosa información a tener en cuenta:

Sobre las medidas en los vuelos a Perú

  • Al momento de permanecer al aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima todos los turistas deberán realizar mascarilla quirúrgica, protector facial así como los papeles requeridos como: tarjeta de embarque, pasaporte, reserva de vuelo, etc.
  • Dentro del aeropuerto existen medidas de protección como desinfección de manos, calzado, cámaras térmicas y protectores acrílicos. Así mismo, el distanciamiento social se debe cumplir en todo momento.
  • Para ingresar al territorio peruano (aeropuerto) todo turista debe portar consigo una prueba molecular de Covid 19 negativa con anticipación de 3 días como máximo. También es posible mostrar el certificado médico de alta epidemiológica.
  • Finalmente, los visitantes deben completar una declaración jurada electrónica donde afirma estar bien de salud y cumplir con las medidas establecidas en territorio peruano.
  • Por otro lado, el transporte terrestre está cerrado hasta nuevo aviso. Solo podrán ingresar por las fronteras terrestres los peruanos o extranjeros residentes en el país.

Sobre las medidas de Perú para los extranjeros

  • Hacer cuarentena en Perú luego de un viaje del extranjero ya no es obligatorio.
  • Anteriormente esto sí era obligatorio y requería de hasta 14 días de cuarentena en la ciudad de Lima o las provincias del país.
  • En caso el turista de positivo a una prueba Covid 19, será obligado a realizar cuarentena en la famosa Villa Panamericana u otro establecimiento que las autoridades pongan a su disposición.
  • Finalmente, en cualquier parte del Perú es obligatorio el uso de mascarillas y protector facial en el transporte público.

Machu Picchu

  • Desde el inicio de la pandemia por Covid 19 en Perú (acontecido a inicios de marzo del 2020), Machu Picchu ha abierto sus puertas por segunda ocasión. La primera ocurrió en noviembre del mismo año. Luego, volvió a permanecer cerrado hasta el 1 de marzo del 2021.
  • Actualmente Machu Picchu permanece abierto al público.
  • Para recorrer la ciudad inca es necesario cumplir con el uso de mascarillas, el lavado y desinfección de manos, la desinfección de calzado, la toma de temperatura y el distanciamiento social. El recorrido con guía turístico es obligatorio.
  • Así mismo, el sitio arqueológico de Machu Picchu mantiene un aforo del 40% como máximo. Es decir solo podrán visitar Machupicchu unas 897 personas por día.
  • Por medidas de protección, la montaña Huayna Picchu y la montaña Machu Picchu permanecen cerrados hasta nuevo aviso.
  • El Camino Inca a Machu Picchu (4 días de senderismo) también permanece cerrado a los turistas hasta nuevo aviso. Sin embargo, el Camino Inca corto de 2 días sí está abierto.

Los hoteles

  • Los hoteles y hospedajes de Machu Picchu pueblo cumplen con todas las medidas de seguridad contra el Covid 19 como desinfección de manos, calzado, toma de temperatura y uso de mascarillas. Las habitaciones son limpias.

Los restaurantes

  • Los pocos restaurantes en Machu Picchu pueblo también cumplen con todas las medidas de protección contra el Covid 19.
  • Los servicios de buffet quedan cancelados. Actualmente los restaurantes cuentan con un menú variado.
  • El aforo es limitado.

El viaje en tren

  • El viaje en tren necesario para llegar a Machu Picchu también cuenta con todas las medidas de seguridad. Las empresas Peru Rail e Inca Rail cuentan con un aforo del 50%.
  • Para viajar en tren los turistas deben usar mascarillas, desinfectarse las manos, el calzado así como la toma de temperatura respectiva.

El viaje en bus

  • El viaje en bus desde Aguas Calientes a Machu Picchu también cumple con las medidas de protección contra el Covid 19 como uso de mascarilla, protector facial, toma de temperatura, desinfección de manos y calzado.
  • El aforo también es del 50% del total de la capacidad del bus.
  • Recuerde que el viaje final en bus toma 30 minutos. Los turistas también pueden subir caminando a Machu Picchu (2 horas de ruta a pie).

 

 

 

 

By: Francisco Manrique/TLM