Miles de personas, cada año, descubren la diversidad cultural de España a través del Camino de Santiago. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, este recorrido se convirtió, durante la Edad Media, en una de las rutas de peregrinación más importantes de Europa. A su alrededor, se desarrolló todo un fenómeno cultural que daría lugar al intercambio de ideas, al nacimiento de ciudades y a la construcción de bellos monumentos.

El origen del peregrinaje a Santiago de Compostela hay que buscarlo en el siglo IX. Desde entonces, la Ruta Jacobea se ha convertido en una experiencia que mezcla inquietudes culturales, espirituales y deportivas. Existen distintos itinerarios, divididos en etapas que, tradicionalmente, se pueden realizar a pie, en bicicleta o a caballo. Sea cual sea el medio de transporte elegido, tendrá la oportunidad de disfrutar de notables conjuntos monumentales a lo largo del viaje.

 

El Camino francés

 

Comienza en los Pirineos y atraviesa las regiones de Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia. Dependiendo del punto de inicio escogido (por Navarra o Aragón), presenta dos variantes que se unen en la localidad navarra de Puente la Reina, en un recorrido por paisajes de montaña y valles idílicos.

 

El Camino francés por Aragón


El comienzo de la ruta en esta variante es la población de Somport. Entre otros sitios, merece la pena pararse en Jaca, en cuya Catedral se pueden apreciar todos los elementos decorativos típicos del llamado “románico jaqués”. También conviene desviarse del camino para contemplar el Monasterio de San Juan de la Peña, una obra maestra del románico. En el trayecto hacia Puente la Reina, ya en tierras de Navarra, no hay que perderse el Monasterio de San Salvador de Leyre, la Iglesia de Santa María la Real de Sangüesa y el singular templo de Santa María de Eunate.

 

El Camino francés por Navarra


En esta otra variante, el principio es Roncesvalles. Su Colegiata es el primero de los monumentos que podremos encontrar. Destacan, entre otros, la Catedral de Pamplona o el puente románico de Puente la Reina. Más adelante, conviene fijarse en la Iglesia de San Román de Cirauqui, pasear por la bella villa medieval de Estella, ver el Monasterio de Irache y entrar a la Iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río.

El Camino francés por La Rioja


El itinerario continúa por La Rioja, donde otros lugares como, por ejemplo, la Catedral de Logroño reclamarán nuestra atención. El Monasterio de Santa María la Real de Nájera también merece una visita, sobre todo, el panteón y el claustro. Muy cerca, podemos desviarnos hasta San Millán de la Cogolla, donde se encuentra la cuna de lengua castellana: los Monasterios de Yuso y Suso, declarados Patrimonio Mundial. Volviendo al camino, pasaremos por la Catedral de Santo Domingo de la Calzada. Aprovechando que estamos en una zona conocida por sus vinos y viñedos, podemos visitar alguna de sus bodegas para conocer el proceso de elaboración del vino.

 

El Camino francés por Castilla y León


El viaje nos depara un buen número de conjuntos históricos y edificios grandiosos a través de los extensos campos de Castilla y León. Para empezar, la preciosa pila bautismal de la Iglesia de Redecilla del Camino y el Monasterio de San Juan de Ortega. Después, la impresionante Catedral de Burgos, que también ostenta el título de Patrimonio Mundial, le dejará sin palabras. Otro sitio que no hay que perderse en Burgos es el monasterio cisterciense de Santa María Real de las Huelgas.

Luego esperan la Colegiata de Castrojeriz San Martín de Frómista, obra maestra del arte románico; la villa de Carrión de los Condes, la iglesia templaria de Villalcázar de Sirga y los particulares templos de ladrillo de Sahagún. En la ciudad de León, es imprescindible detenerse en la Catedral y en la Colegiata de San Isidoro. La siguiente parada a tener en cuenta es Astorga: el Palacio Episcopal diseñado por Gaudí, junto a la Catedral, forma una estampa digna de recordar. Antes de entrar en Galicia, faltaría por ver, entre otros lugares, el Castillo de Ponferrada y el casco histórico de Villafranca del Bierzo.

 

El Camino francés por Galicia


El trayecto por Galicia incluye varios puntos de interés de camino a la meta final. El Monasterio de Samos, la Iglesia de San Juan San Nicolás de Portomarín, el templo de Vilar de Donas (cerca de Palas de Rei), o la localidad de Melide son algunos ejemplos. Sin embargo, la verdadera guinda será, sin duda, la llegada a Santiago de Compostela, con su Catedral y el encanto de su casco viejo.